miércoles, 24 de agosto de 2005

La magia de Djavan


Existe un elemento mágico que hace de su música algo más que un hechizo, quizás producto de la cantidad de culturas, aromas y colores que toma de la música de su Brasil natal, así como de otras expresiones musicales. Originalidad y creatividad son palabras que se encuentran inmersas en el discurso musical que pregona. Así es, determinada y versátilmente, la música de quien fue llamado al nacer, un 27 de enero de 1949, Djavan Caetano Viana, o sencillamente Djavan.

Proveniente de una familia humilde de Maceio, estado de Alagoas, en Brasil, Djavan se inicia en la guitarra desde temprana edad y de manera autodidacta, mostrando esa musicalidad natural que presentan los oriundos del país amazónico. “Luz, Som, Dimensao” sería su primera experiencia como cantante, a su vez que, para esa época, Djavan descubriría que la composición también sería uno de sus puntos fuertes. Sin embargo, sus composiciones eran poco entendidas por sus colegas de la época, catalogándolas de complejas y difíciles. Pero los comentarios sobre la complejidad de sus composiciones no lo detuvieron en su transitar hacia el éxito.

Para 1973, Djavan se traslada a Rio de Janeiro, buscando fortuna y nuevos horizontes musicales, los cuales encontraría para ir marcando un rumbo signado por la creatividad, el talento y la originalidad. Luego de haber participado en diversos festivales, así como haber interpretado temas de telenovelas, Djavan se hace de un espacio, por derecho y talento propio, dentro de la escena musical brasileña, logrando el reconocimiento y la admiración de grandes personajes como Caetano Veloso, Gilberto Gil y Gal Costa, entre otros. Pero el reconocimiento no solo ha sido del país carioca, también lo ha sido desde el extranjero, donde artistas de la talla de Stevie Wonder o Paco de Lucía han colaborado en sus producciones.

Innumerables han sido los éxitos que Djavan ha cosechado como compositor, entre los que podemos destacar la deliciosa “Sina”, “Samurai”, “Nem um dia”, “Meu bem querer”, “Flor de Lis”, entre otros, encontrando en sus composiciones la pasión, la sensibilidad y los sentimientos del ser humano expresados de una forma muy original. Poetas como Carlos Drummond, Federico García Lorca y Adelia Prado han sido fuentes de inspiración para Djavan, aunque su mayor inspiración lírica proviene de los arrullos de su madre, quien inventaba canciones basadas en la luna y las estrellas para dormir a Djavan y a sus hermanos.

Darse un paseo por su música resulta una experiencia fascinante, donde convergen ritmos y sonidos provenientes tanto del nordeste de Brasil como de otros paisajes brasileños, aderezados con matices que abarcan el pop, jazz, blues, funk y rock. Pero eso no queda allí, su propuesta musical, cargada de ritmo, sensibilidad y colorido va más allá de cualquier intento por catalogarla o colocarle algún tipo de etiqueta. Atreverse a escucharla, aceptarla y disfrutarla es una experiencia que vale la pena.

Artículo publicado en la revista dominical Letra Inversa del diario Notitarde, en Valencia, Venezuela

1 comentario:

Planeta Urupagua dijo...

Particularmente creo que Djavan tienen una extraordinaria capacidad de entregarnos de manera sublime esas cosas que en apariencia son simples. Bravo!
Salud