miércoles, 14 de septiembre de 2005

El Mundo de Rubén Blades


Son increíbles las cosas que pueden lograrse cuando convergen el conocimiento de lo que se hace, el talento aplicado y las buenas intenciones. Tomando en cuenta estos factores para un proceso de mestizaje musical, el producto obtenido puede resultar en una verdadera joya, digna de ser admirada y difundida en su justa y merecida proporción. Hago esta introducción para lo que considero una verdadera joya musical: MUNDO, la producción más reciente del cantautor panameño Rubén Blades.

Mundo nos presenta una perspectiva universal de la música, donde Blades nos muestra que diversidad de estilos musicales pueden convivir más allá de las barreras impuestas por los humanos. Dicho en otras palabras, tener conciencia para que estilos musicales diferentes en apariencia puedan ir de la mano. Aquí encontramos reunido el talento musical de Blades junto a la agrupación costarricense Editus, el músico irlandés Eric Rigler, las agrupaciones Boca Livre de Brasil y De Boca en Boca de Argentina, entre otras figuras. Todo esto nos demuestra que, cuando de música se trata, las fronteras se hicieron para romperse al igual que los paradigmas. La instrumentación escogida para esta producción nos presenta la música hecha de una manera universal, donde existe espacio para cualquier manifestación musical.

Comentario aparte merece las letras que Blades plasma en esta producción, siempre cargadas de reflexión y sensibilidad, manteniendo un constante mensaje que hemos podido apreciar desde sus inicios en estos menesteres, un mensaje cargado de buenas intenciones, de alto contenido social, de esperanza.

La verdadera intención de este trabajo discográfico, más allá de lo que pueda aspirarse a nivel económico, es hacer y presentar buena música, hecha sin concesiones y con un sentido de sensibilidad enorme. Si estos son los caminos que se van abriendo con el paso del tiempo, le esperan buenos momentos al movimiento musical en el mundo.

Artículo originalmente publicado en la revista dominical Letra Inversa del diario Notitarde, en Valencia, Venezuela, año 2002.

1 comentario:

Fedosy dijo...

El amigo Blades, siempre adelante, bien ha sabido sacarle provecho a ese despotricado concepto de la globalización. Yo, cuando tengo la oportunidad de escuchar a Alí Farka y a Césarea Evora, y por otro lado, disfrutar de un disco como éste donde los ritmos del mundo se funden en una obra excepcional, entiendo que eso que llaman globalización es algo que se come con gusto y se deja colar.

Salud.