martes, 8 de noviembre de 2005

Una ofrenda para Vytas

Definitivamente, nos llevabas una morena. Apreciar nuestra música de la manera en que lo hiciste tiene más virtudes y méritos de las que usualmete le adjudicamos. Darle la proyección y elementos para conjugarse con otros estilos y culturas te catapultaron, sin duda, a los límites donde algunos privilegiados pueden llegar. Como todo buen innovador en propuestas artísticas, fuiste criticado, ignorado y hasta de loco tildado, pero eso nunca amilanó tus deseos de proponer cosas realmente innovadoras. Grande y elocuente fue el brilo de San Agustín, o el sonido de aquella soñada Princesa o, más bien, el lento caminar del Morrocoy. Nos llevabas una morena, y así lo demostraste en aquel tiempo cuando, rockeros o no, te seguíamos el paso porque nos sentíamos identificados tanto por la nacionalidad como por la expresión foránea que venía a bailar junto a la nuestra. Con sobrada razón diste a entender aquello que dice que las culturas, aunque tengan diversidad, pueden fusionarse entre ellas para crear nuevas e interesantes expresiones. Así nos lo mostraste, así lo asumimos, así lo aplaudimos.
Sabemos que estás en algún lugar no muy lejano, eso sí, frente al piano a al teclado.
Vytas, el 19 de septiembre de 1946 llegaste al mundo en Tubingen, Alemania, con ideas que, con el pasar del tiempo, llegarían a darle vueltas al globo. Sin embargo, decidiste partir hacia otros destinos un 18 de marzo de 2004 en Salzburgo.
Hoy día, recordamos aquella Ofrenda que hiciste, aquel particular y cautivador sonido, siempre progresivo, siempre Vytas. Nos seguirás llevando una morena.

2 comentarios:

Fedosy dijo...

El maestro Vytas estaba más allá del bien y del mal, en otro tiempo. Por cierto, La banda de la banana voladora tiene un tema en homenaje a Vytas en su último disco que es fabuloso. Se llama Joropín.

Tengo que hacerlo algún comentarillo sobre este texto, pero lo hablamos luego.

Saludos.

JRD dijo...

Socio, metí San Agustín y Canchunchú Florido en mi blog. Inmenso este Vytas.