jueves, 19 de enero de 2006

Rubén Blades echa mano de repertorio musical para promover su país

El ingenio de Rubén Blades no tiene límites. Ahora, sus personajes y canciones no estarán unicamente en los discos o en las mentes de quienes lo admiramos y hemos seguido sus historias musicales, sino que también podremos verlos como protagonistas y promotores del turismo en Panamá, desde el mismo sitio donde muchos de ellos nacieron, donde las historias de cada uno de ellos todavía flota por las calles de San Felipe, Plaza Herrera, Parquecito. Como colofón, a esta iniciativa se une la de incorporar ex pandilleros como guías turísticos, como forma de reinsertarlos a la sociedad.
Un aplauso inmenso para Rubén Blades de parte de un humilde servidor.
Les dejo el artículo procedente de la agencia EFE, fechado del 16 de Enero del presente año.


Rubén Blades echa mano de repertorio musical para promover su
país


EFE - El ministro de Turismo de Panamá, Rubén Blades, echa mano de su repertorio musical como cantante de salsa, para convertir a los personajes de sus letras en un atractivo para la promoción turística de su país en el exterior. El artista panameño, que comenzó a cantar en orquestas nacionales en 1966, quiere aprovechar la resonancia que tuvieron en su momento personajes de sus canciones como "Pedro Navaja", "Juan Pachanga", "Juana Mayo", "Pablo Pueblo" y "Ligia Elena", entre otros. La idea es crear una especie de "mapa musical", lo que Blades define como la "ruta del autor", que describa para los potenciales turistas el entorno físico del Casco Antiguo de la Ciudad de Panamá, donde nació el hoy titular de Turismo y que sirvió de inspiración para estas canciones. El producto final, que debe estar listo a finales de este mes, sería una filmación de quince minutos que será exhibida en los vuelos de diversas aerolíneas, en cruceros y promovida también entre los operadores de turismo nacionales e internacionales. El autor de "Pedro Navaja" no será el protagonista y sólo aparecerá unos dos o tres segundos, entre una imagen y otra. Rubén Blades, ganador de seis premios Grammy, nació en 1948 en una pensión en la Plaza Herrera del barrio de San Felipe, frente a la Bahía de Panamá, donde está ubicado el Casco Antiguo, una zona de trazado colonial que fue declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad, en 1997. Fue allí donde pasó sus primeros años, en una época en la que la vida bohemia y la diversión era efervescente. Esto le ayudó a escribir sus más emblemáticas canciones que dieron origen a personajes que con el tiempo se convertieron en verdaderos iconos de la denominada "salsa urbana", y que ahora volverá a retomar para sus planes de promoción turística del país.Blades dijo la semana pasada que en San Felipe "es donde están todas mis canciones, por aquí fue que pasó Pablo Pueblo, por aquí caminó también Pedro Navaja, esta es el área de Juan Pachanga y de el Loco Sebastián en el mercado público". Pedro Navaja, con su "tumba'o" al caminar, "sombrero de ala ancha de medio la'o" y el "diente de oro que cuando ríe se ve brillar", según la letra de la canción que apareció en su álbum musical "Siembra" (1977), es uno de los personajes creados por Blades que más profundamente ha calado entre sus seguidores.Otros son "Ligia Elena", una muchacha de la "alta sociedad" que se marchó con un trompetista; "Juan González", un guerrillero; "Pablo Pueblo", un trabajador; "Juana Mayo", una prostituta y "Juan Pachanga", un bohemio empedernido. Todos nacieron en San Felipe, un área que se pretende convertir en atracción turística, pero en la que todavía perviven zonas de pobreza, así como calles y sectores dominados por pandilleros. Esto no es desconocido para Blades, quien desde su despacho en el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) y en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), decidió incorporar a ex pandilleros del lugar a un programa de capacitación para convertirlos en guías de la "ruta musical". Los ex pandilleros panameños comenzarán su trabajo como guías turísticos del Casco Viejo a partir de febrero próximo. El 13 enero pasado, un grupo de 16 de estos jóvenes fue el primero en recibir los certificados de capacitación, de 120 que participan en el programa "Por Una Esperanza", que desarrollan el MIDES, la Iglesia católica e instituciones estatales y privadas. Blades explicó que el IPAT los contrató para trabajar en el Casco Viejo por seis meses a partir del 15 de febrero próximo, y se comprometió a seguir apoyando el programa. El programa comenzó hace unos 10 meses en el barrio San Felipe, donde reside la mayoría de los participantes.

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