lunes, 28 de agosto de 2006

Taremurú

Taremurú 2006


No fue un simple soplo de viento el que los movió hacia uno de los caminos más hermosos que los pentagramas venezolanos ofrecen. Estas gotas de brisa provenían de aquellos lugares donde la tierra se hace humana, donde el hombre lleva tepuyes y vegetación como piel, donde la frontera es impuesta por la madre tierra. Para ellos, encontrar elementos comunes o vinculantes entre nuestros cantos aborígenes y los sonidos urbanos parecía la empresa más complicada. Poco a poco, así como la roca se va esculpiendo hasta hacerla una obra de arte, de la misma manera se fueron moldeando las ideas en la mente del músico Elías Castro, quien decide explorar el denso y fascinante camino que conduce a nuestros sonidos más ancestrales. Las etnias Wayu, Ye’kwana y Pemón, entre otras, con sus sonoridades características y sus particulares culturas, fueron investigadas y asimiladas por Castro para ser incorporadas al abanico urbano de sonidos ya conocidos y formar un proyecto ambicioso, lleno de matices y con firmes raíces en nuestra tierra: Taremurú.

Desde el año 1996, Elías Castro, director de Taremurú, ha venido realizando serios estudios e investigaciones relacionadas con las tendencias musicales aborígenes, europeas y africanas que se establecieron en nuestro territorio mestizo, donde el propósito era, según palabras del propio Castro, “reconstruir el sincretismo sonoro de una raza y de un país, con olor a selva y sabor a cueros”. Todo esto condujo a amalgamar una diversidad de sonidos en un proyecto musical que ofrece los sonidos que emanan de la tierra, para reclamar su espacio y su vigencia dentro de nuestra cultura popular. A fin de lograr su propósito, Castro, encargado de la dirección musical, guitarras, programación, muestreo y la percusión étnica, se hace acompañar de un destacado grupo de músicos venezolanos como Oswaldo Rodríguez, Jonathan Velásquez, Juan Santana, María Elena Millán, Luis Negrín y César Natera, quienes ponen la cuota de talento respectiva para consolidar este proyecto musical. Como si esto fuera poco, Taremurú ha contado con la participación especial de Huáscar Barradas (flauta), Fernando Colina (percusión), Ernesto Laya (maracas), Alberto Vergara (vibráfono), Ricardo Hernández (bandola) y Ana Carolina Sequera (voz), lo cual refeja la importancia de este proyecto musical.

Taremurú nos ofrece la posibilidad de acercarnos a nuestras raíces más profundas, o permite que éstas vengan a nosotros con su carga de mensajes ancestrales labrados en las etnias que han formado la raza a la cual pertenecemos. Sonidos que emergen de manera cordial, donde presente y pasado derrumban las fronteras para celebrar la hermosa herencia cultural que poseemos. Una invocación mágica que, con seguridad, cautivará vuestros sentidos. Realidad que nos muestra el sincretismo sonoro de una raza.

jueves, 24 de agosto de 2006

¡Gracias!

Hace justo un año inicié este recorrido por los blogs, intentando expresar desde este medio mis ideas y gustos musicales, convirtiendo este pequeño espacio en mi estudio público, abierto a cualquiera de los cibernautas que deseen pasar por estos lares.

No ha sido fácil mantener el blog, e imagino que en el futuro tampoco lo será, pero lo cierto del caso es que ha sido altamente gratificante poder encontrar gente de diversas latitudes, con diversos gustos, personalidades y aficiones en estos caminos virtuales, lo cual ha ido aumentando el caudal de experiencias y aprendizajes. Por otro lado, ha sido una agradable experiencia que me ha permitido poder unir, en cierto modo, los caminos de la música con los caminos de las letras.

Con todos los errores y aciertos que acá puedan hacer morada, este siempre ha sido, y será, un espacio para compartir los sonidos expresados a través de mis palabras y de la pasión que la música ha inscrito en mi, intentando encontrar las palabras precisas que describan distintas y trascendentes sonoridades. Intento mostrar, de manera honesta y muy particular, la visión que tengo sobre las artes auditivas, independientemente del género que sea, siempre y cuando éstas logren hacerse de espacio propio dentro de mis gustos. Muchas han sido las satisfacciones que me he llevado desde el primer momento, grandes (y muy agradables) han sido las sorpresas y, mucho mejor aun, el orgullo de ser leído por gente de diversas partes del globo terráqueo.

Hoy quisiera agradecer, de manera muy especial, al pana Fedosy Santaella, quien me alentó a poner mis primeras palabras en un blog.

Gracias a quienes me leen de manera amable y consecuente (nombrarlos a todos me pondría en el grave riesgo de omitir algún nombre, así que no quisiera dejar a nadie como la guayabera) y que, de paso, han contribuído a la difusión de estas letras y sonidos.
Gracias a quienes siempre se hacen sentir a través de sus mails o comentarios, siempre son bienvenidos.

Vaya el agradecimiento, de manera muy especial y eterna, a la música, mi energía que logra alimentar mis ideas, la verdadera protagonista de este espacio, a quien tantas satisfacciones le debo.

Se les quiere y se les respeta mucho.

Alcemos la copa con vino de Erzebeth. ¡Salud!

Seguimos en clave....con mucho Aché!!!

miércoles, 23 de agosto de 2006

¡Al fin!

Para los que me pedían música, al fin pude hacer esto. Aquí les dejo una versión de Ritmo Alegre del maestro Eddie Palmieri.


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Los influyentes I

Steve Gadd

Quizás una de mis mayores influencias por tantos detalles, matices, colorido y un sonido muy elegante e intenso a la vez, muy similar a un buen vino francés o chileno. Poseedor de una depurada técnica, Steve Gadd ha tocado con gente como Chick Corea, Paul Simon, Natalie Cole, Ennio Morricone, Ray Charles o Steely Dan, por nombrar solo algunos. Gadd ha sido considerado uno de los bateristas más influyentes de los últimos 25 años, y no precisamente por casualidad, sino por los cambios introducidos por él en la forma de tocar el instrumento. De hecho, se atribuye a Chick Corea la frase que dice "Todos los bateristas quieren tocar como Gadd porque él toca perfecto....El ha traído el pensamiento orquestal a la batería, a la vez que ha tenido gran imaginación y habilidad para hacer el ritmo". Con influencias marcadas de Elvin Jones, Tony Williams, Jack DeJohnette, Buddy Rich, y Louie Bellson, Steve Gadd seguirá estando dentro del grupo de bateristas que han influenciado la pasión que siento frente a los tambores y platillos.

lunes, 21 de agosto de 2006

The blues and the abstract truth - Oliver Nelson



Creer en las ideas que se generan gracias a la creatividad, al estudio y al talento que se posea, sin olvidar, obviamente, las influencias recibidas de diversos creadores de auténticas sonoridades, tener una visión amplia que permita observar más allá de lo evidente. Con estas premisas se pueden obtener resultados muy honestos y determinantes para el curso que la creación musical ha de seguir, lo cual augura que los sonidos creados de esta manera puedan trascender en el tiempo y lograr quedarse de manera definitiva en el gusto de quienes amamos la música y, en especial, el jazz. El caso de The Blues and the abstract truth está, sin duda, dentro de este lote. Oliver Nelson, padre de la criatura, nos presenta una perspectiva creativa donde la música tiene un significado, colorido y personalidad muy particular, brindando a nuestros oídos un bálsamo de sonidos y formas muy atractivas. Altamente influenciado por dos grandes nombres dentro del jazz como John Coltrane o Sonny Rollins, Oliver Nelson destaca por una personalidad musical muy propia, tanto en su faceta de ejecutante del saxo alto o tenor, así como en el rol de compositor y areglista de los temas incluidos en esta producción. El no menos talentoso Eric Dolphy representa su contraparte en el saxo alto y la flauta, soplando cómplices notas que ayudan a coronar el esfuerzo de Nelson. Freddie Hubbard brinda un sonido limpio y sin estridencias, capaz de atraparnos y llevarnos hasta las mismas raíces del blues. Con un sonido un poco más grave se cuela el saxo barítono de George Barrow, mientras la contraparte rítmica queda a cargo del bajista Paul Chambers y el baterista Roy Haynes, quienes proporcionan los latidos vitales y necesarios que le dan soporte al resto de la banda. Para el piano, y no por ser menos importante lo he dejado para el final, se cuenta con un Bill Evans cargado del lirismo acostumbrado, siempre rociando de poesías el sonido emanados de las teclas blancas y negras. Un disco que marca trascendencia en quienes hemos escogido el jazz como modo de vida. Toques exóticos, delicadeza y buen gusto, temas extraordinariamente concebidos y desarrollados desde el ángulo correcto, sin alardes pero con mucho sentimiento. Cuando hablamos de jazz, de creadores, de innovadores, de personajes que han señalado hacia dónde la música habrá de transitar, es necesario recordar a Oliver Nelson como un miembro selecto de ese exclusivo club. The blues and the abstract truth seguirá siendo un trabajo imprescindible.

viernes, 18 de agosto de 2006

Te escucho a través del tambor




Ella lleva belleza y ritmo, aun a pesar de estar casi invisible.

Puedo dedicarte mil solos, redobles a granel, tripletes entre los toms y el bombo, platillos estridentes que relucen como soles. Puedo crear ritmos partiendo de tus latidos, incorporarlos al armonioso caminar con que danzas en medio de las partituras que vuelan. Puedo ver los sonidos que laten desde tus manos, desde el panal de inteligencia donde escribes cadencias a punta de baqueta. Puedo verte sentada frente a aquellos tambores que custodian tu belleza cual torres de castillos medievales, murallas protectoras que encierran los secretos para preservarlos de los dragones. Puedo hablarte a través de los ritmos que libero, de los vapores que el caribe me ha tatuado en mis venas. Puedo entenderte, conocerte, y tratar de llevar el ritmo que tu llevas, o al revés, igual estaremos en clave. Desde mis tambores te hablo, y te escucho.

viernes, 11 de agosto de 2006

Angá - In memoriam


(Miguel Aurelio Díaz Zayas)
1961 - 2006

Allá van sus tumbadoras, camino al cielo, desafiando los ritos ancestrales que han alimentado al instrumento. Allá van sus golpes raudos, veloces, desafiantes de las leyes de la inercia, siempre en la incansable búsqueda de nuevas sonoridades. Manos de rayo, a golpe inquebrantable se derramaban sobre los cueros los elementos africanos, cubanos y americanos que amasabas con la misma maestría con que sonaban tus congas. Te vas al encuentro con otros grandes que anteriormente tomaron el mismo rumbo. Junto a Chano Pozo, a Ray Barretto y a otros tantos cultores se formará el toque y el bembé.

Aché pa' tí, Angá!!!

martes, 8 de agosto de 2006

Legado

En el piano. Circa 1971


José Natalio Sequera: Me diste el mejor regalo

No podía rehusarme al compromiso adquirido desde el momento en que nací. Creo que mi código genético ya estaba escrito con corcheas y fusas, con ritmos de guaguancó, de plena, de joropo y danzón. No podía ser de otra forma, mi mentor me formó a su viva imagen, siempre paternal, siempre llena de maravillosos sonidos provenientes de sus teclas vueltas manos, ¿o viceversa? Sí, alguien tenía de continuar la faena de ir labrando un pentagrama. Un legado que llevo con orgullo, pero con una responsabilidad altísima, donde letras y sonidos convergen para edificar las bases en que la vida toma asiento de manera amable, lo cual me permite seguir adelante con mis tambores a cuestas, con maderas y cueros que se funden. Un legado que me ha convertido en niño explorador que busca aventuras sonoras en diversos caminos, en el griot de algún tiempo futuro que tejerá historias en la brisa, nagual que aleja ruidos y fabrica sonoridades con ritos ancestrales que emanan del cuero golpeado por mis manos mestizas. Sigo en esta aventura, por rutas infinitas, a través de culturas que me regalan sus afectos y enriquecen mi espíritu indómito. Vamos adelante, Asere. Sé que no me abandonas porque cada vez que doy un paso, las notas de tu piano me sirven de guía cuales cocuyos que obsequian luces monte adentro. Tu legado siempre está presente.

Con mucho Aché pa' tí y pa' todos. Bendición, abuelo.

viernes, 4 de agosto de 2006

Adaptación

Deja que las notas lleguen a ti
Lograr lo que se quiere con lo que se dispone, adaptarse al medio sin perder las ideas propias, mantener un lenguaje que guarde la respectiva coherencia entre ideas y palabras, ya que estas dos últimas deben ir de la mano, más bien enlazadas, unidas, hermanadas. Ciertamente, luce complicado, aunque la complicación no es mayor para quienes tienen claro hacia dónde quieren ir, así como el lugar donde se encuentran y el sitio de dónde se proviene. Así las cosas, la acción debe seguir el pensamiento trazado, las notas deben tener como punto de partida el alma, y ser liberadas para las almas que quieran y puedan recibirlas sin sesgo alguno. Monk, Miles, Mingus, Dizzy, entre otros, tenían esto muy claro, lo cual siempre se reflejó en los mensajes que nos legaron a través de sus particulares ideas hechas sonidos. Música que trasciende, llámese jazz o simplemente música, trascendente, cargada de contenidos, profunda, que llega, que se queda siempre para llenarnos de vida, para no abandonarnos.
¡Con mucho aché!