miércoles, 6 de septiembre de 2006

Aprendiendo

drumdetail1w

Yo le escribo y le escucho.

El aire abre su telón para dejar pasar tus sonidos. Los latidos acompasados cual clave férrea que domina tu andares marcan cada movimiento, intrincados patrones que emergen de la vivaz mujer que domina el arte del ritmo, portadora de alforjas que alojan sólidos compases. Aprendo de la musa que me indica el camino que el ritmo requiere, el matiz que se bebe lentamente para poder llenar la noche de sonidos y silencios. Aprendo a llevar el pulso generado a través de la gracia natural de tu sonrisa, de las imágenes oníricas donde el tambor es nuestro vaso comunicante. Abro las puertas, y mis sonidos se liberan y mis ritmos intrincados, ancestrales, fluyen hasta volverse viento mensajero, luz de luna llena, paso obligado. Así voy aprendiendo tu forma de construir las bases de la fortaleza rítmica desde donde nacen tus sonidos. Así voy mostrándote el sonido vital que me acompaña, la carga rítmica de mis tambores y el mensaje eterno que escribo en los cueros.

4 comentarios:

Nelke dijo...

Toda una percusión

Jose Urriola dijo...

Afortunados los músicos que pueden decir cosas aún más sublimes sin necesidad de limitarse al universo de las palabras.

Abrazo y seguimos en clave.

César dijo...

Me gusta, Fósforo, me gusta cómo la música que haces vibra en las palabras que escribes... Me gusta...

Esa clave lo acompaña siempre, hermano.

Va un abrazo!

Fósforo Sequera dijo...

Nelke: Tal cual, a través de la percusión emito mensajes, y tambien puedo escucharlos. Gracias por venir. Besos.

José Urriola: Es la magia que la música guarda para sí. Un abrazo y gracias por venir.

César: Me alegra que te guste. Se trata de expresar con palabras lo que intento a través de los sonidos y viceversa. Gracias por venir, un abrazo.

Seguimos en clave...