jueves, 26 de julio de 2007

Búsqueda

Imagen tomada de Vivrelemonde - Ecole de percussions


Persigo ese sonido que se cocina en mi mente. Lo busco incesantemente, dentro de la oscuridad de un tambor encuentro algunos secretos que corren buscando su libertad, eterno cimarronaje que aun no termina. Lo busco dentro de la madera o del metal que resguarda los cueros, cual muralla protectora de las historias ancestrales que se van transmitiendo en ese código refugiado bajo la sombra de los pulsos. Busco ese sonido, ese color temperado que pueda identificar claramente cada uno de los ritmos que se van moldeando, que echan raíces, que viven libres, que hacen caminos infinitos.

Así como las huellas dactilares, el sonido debe ser único, distintivo, propio.

Lo sigo buscando.

viernes, 6 de julio de 2007

Baticonga


Cada vez que le sea requerido es capaz de ordenar sonidos y ritmos a su antojo, colocarlos en la secuencia correcta, educarlos para que aparezcan en los momentos precisos, dejando sus huellas mágicas en los cueros de algún tipo de tambor. Pero también su capacidad de creación siempre ofrece infinitas novedades, tal como su Baticonga, híbrido entre la batería y las congas que se funden como el manojo de sabores que solo tiene este caribe nuestro, amplitud requerida para que la brisa proveniente de diversas latitudes tenga asidero en este lado del planeta..

Bien, Baticonga es también la primera producción de Nequin Group, banda del experimentado y talentoso músico venezolano Carlos “Nené” Quintero, quien ha dedicado toda su vida al estudio y a la evolución del arte de hacer percusión. Baticonga es una especie de mostrario de las diversas posibilidades que ofrece el jazz de permutarse con diversos estilos, buscando formas de expresión mucho más urbanas, más actuales, novedosas, perdurables.

La selección de temas no podía ser mejor, desde la reverencia hacia la música tradicional venezolana representada en la inmortal pieza de Heraclio Fernández, El diablo suelto, así como el saludo al camino progresivo amazónico de Hermeto Pascoal con Aquella cosa y el ya obligado Standard venezolano Mi socio del vibrafonista Alfredo Naranjo. Por otro lado, el aporte de compositores como Roberto Jirón – ¡Que Gua-Jirón, mi hermano! – y del propio Quintero, nos brindan un excelente regalo que llega a través del oído, pero que puede alojarse sin molestias en los restantes sentidos.

Baticonga es una propuesta está basada en la fusión de géneros, en la búsqueda de sonoridades que muestren como acá en el caribe se pueden reunir diversidad de culturas musicales en un mismo proyecto, además de girar en torno a los ritmos generados a través del instrumento que Quintero ha venido desarrollando con el paso del tiempo. Cargado de sentimiento, de sabor y buen gusto, de aromas diversos y de ritmos amablemente se dan paso unos a otros. De presencia notoria como el bouquet de un buen ron añejado en tierras venezolanas.

Créditos
Carlos “Nene” Quintero – percusión (Baticonga)
Lilian Bencini – bajo
Gilles Grivolla – saxofones
Boris Sudres – guitarra
Pascal Versini – piano

Temas
1.- Mi socio (Alfredo Naranjo)
2.- El diablo suelto (Heraclio Fernández)
3.- Aquella cosa (Hermeto Pascoal)
4.- Gua-jirón (Roberto Jirón)
5.- Minas del Callao (Carlos “Nené” Quintero)
6.- Los locos de Caracas (Roberto Jirón)
7.- Asfalto (Roberto Jirón)
8.- Participación (Carlos “Nené” Quintero)
9.- La plancha (Roberto Jirón)
10.- Brisas del Avila (Carlos “Nené” Quintero)