sábado, 22 de marzo de 2008

Cachao - In memoriam

Cachao
Israel López
(La Habana, Cuba, 14SEP1918 - Coral Gables, Miami, Estados Unidos, 22MAR 2008)

Su incuestionable aporte en la música siempre será recordado. Desde su contrabajo emergían las notas cargadas de ritmo y sazón cubana con las cuales se hizo de un merecido espacio dentro del mundo musical. Igualmente lideró las famosas descargas cubanas inmortalizadas en grabaciones que forman parte de nuestro acervo musical afrocaribeño, quizás su aporte más visible. Sin embargo, junto a su hermano Orestes López escribieron más de 3000 danzones y crearon el “nuevo ritmo”, pilar fundamental de lo que hoy conocemos como mambo. Un grande de la música que emprende el viaje hacia nuevos territorios para formar la descarga.

Como su ritmo no hay dos, ni habrá.

lunes, 17 de marzo de 2008

Una noche de descargas

Descargando junto a Nelson Arrieta (Bongó) y Gerardo Rosales (Compact conga)



Una noche de descargas es irrepetible. Nunca va a ser igual otra, por más que intentemos calcar el ambiente de una anterior, colocar las mesas en el mismo sitio o llamar a los mismos músicos, incluso aunque se trate de tocar el mismo repertorio usando las mismas partituras que ya habían sido usadas con antelación. Una noche de descargas de jazz siempre es una sorpresa por recibir, un regalo nuevo que llega a nuestras manos, y que tenemos que abrir y disfrutar, que tenemos que descifrar mediante los códigos establecidos – o no – para tal efecto, sobre todo cuando a uno le toca ser protagonista sobre la tarima de todo este acto maravilloso de crear música al instante, hecha con hilos provenientes del mundo interno de cada constructor de sonidos.

Una noche de descargas es como una puerta que apenas se abre, y por ese espacio estrecho se dejan colar los aromas seductores que lo van llevando a uno a querer cruzarla, a indagar sobre lo que vive refugiándose detrás de ella, aguardando a que nos acerquemos a esas invisibles formas de derramar expresividad que nos permiten elevarnos y estructurar mensajes cargados de emotividad, rociando cada nota emitida cual fina llovizna que elabora reflejos en el ambiente.

Una noche de descargas no es para dirimir quien echa más o si alguno es mejor o peor que otro. Una noche de descargas es un punto de partida para explorar usando solamente una brújula o un sextante, instrumentos necesarios para orientarse en la navegación por las rutas que se pueden trazar, mientras que en el caso de los sonidos, cada cual indicará las rutas a través de su instrumento. Cada uno habla, instrumento mediante, y elabora su discurso, unos más breves que otros, pero siempre teniendo algo que decir, buscando expresar sensaciones que emergen con fuerza propia, sembrando ideas en cada espacio.

Una noche de descargas es única, poseedora de una historia propia.